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PSICOLOGIA FEMENINA Y LA FELICIDAD Al analizar nuestros órganos sexuales internos, es decir, óvulos y espermios respectivamente en mujeres y hombres, se abre la maravillosa posibilidad de entender como la naturaleza humana nos da las respuestas a nuestra esencia de forma clara y definida. El espermio es por naturaleza movible, tiene un objetivo, persigue un blanco que es llegar a conquistar una meta llamada "óvulo". En este camino por la conquista, compite con otros en rapidez, eficacia y potencia. El objetivo es lo importante no el proceso. Cuando se realiza este análisis, se desprenden las características mas básicas de la identidad masculina y su forma de operar afectivamente con las mujeres. El
óvulo en cambio es un órgano naturalmente tranquilo, pasivo, receptivo
y acogedor, que pareciera estar siempre esperando la llegada de ese "algo"
que lo va a transformar por completo, cambiando el sentido de su existencia
(o hacia un embarazo o hacia la menstruación), se mueve lento y es único
y no compite naturalmente con nadie y si lo llega a vivir con otros folículos
(proyectos de óvulos) se genera el trastorno de ovario poliquístico que
causa una serie de trastornos hormonales en el proceso de la mujer, afectando
incluso su fertilidad. Esto nos hace reflexionar que pareciera ser que
la competencia no es intrínsicamente femenina, pero la podemos enfrentar.
Ustedes se preguntan que tiene que ver esto con la felicidad y especialmente
la felicidad femenina. En
el articulo anterior reflexionamos sobre como los cuentos de hadas afectaban
a nuestra psicología femenina y vimos que nos mostraban a las mujeres
en continua espera de ese príncipe azul que va a llegar para hacernos
felices y transformarnos al igual que el proceso biológico explicado. Hoy las invito a revisar nuestra naturaleza biológica donde al parecer hay algo de nosotras que nos orienta a dar vida dentro de nosotras mismas, estamos hechas para retener y nuestro aprendizaje en al vida seria "el soltar fuera", sobre todo nuestros afectos, pasando por personas, seguridades, etc., todo lo que tiene que ver con el concepto de desapego. En cambio la orientación masculina estaría enmarcada en dar vida fuera de si y su trabajo en la vida seria el incorporar afectos, saber cuidar de ellos después de conquistarlos, en saber retener, ese seria el concepto mas profundo de felicidad. Esto
orienta nuestro trabajo estos días. Las invito a reflexionar, a mirarse,
en entender que las nuestras respuestas a nuestras inquietudes están
dentro de nosotras mismas y responden a nuestra mas básica naturaleza.
Suerte
y atrévanse, el camino es apasionante Pilar Sordo M. Psicóloga mayo, 2003
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