|
|
|
NAVIDAD
PARADOJICA
Probablemente por estar imbuida en los artículos anteriores es que pude analizar la NAVIDAD de una manera diferente. Estando en un gran mall, de esos dónde todos vamos a comprar magia, me puse a observar por largo rato el comportamiento de todos los que estaban ahí, sin excluir dentro del análisis que cuando yo estoy metida en esa realidad debo actuar igual que todos los que he observado. Quizás eso fue lo que más me hizo reflexionar y angustiarme para luego también cambiar de conducta.
Se supone independiente del credo religioso que nos gobierne que la Navidad es un momento de reflexión, unidad, caridad, solidaridad y amor en la más amplia de sus definiciones. También se da por asumido que si "decidí" regalar algo a alguien; y coloco decidí entre paréntesis porque no creo que todos decidamos libremente a quién regalar; es expresión de un acto de amor libre y cariñoso hacia la otra persona donde se supone que revise que le gustaría al otro recibir y no que me gustaría a mi regalar. Este acto de amor es un acto de magia que intenta insertarse en la realidad, pero la verdad es que pude observar se parecía bien poco a eso.
Vi una realidad de seres cansados, enrabiados no se si con ellos o con la multitud, endeudándose seguramente para Marzo sin ninguna conciencia de que en Marzo quedarán endeudados por las vacaciones mágicas que intentaron darse y por la realidad de los uniformes y patentes que hay que pagar.
Vi madres "acarreando" niños, con muchos retos y muy mal genio, siendo esos mismos niños los que van a hacer regalados y "amados" la noche de navidad, casi cómo si se justificara el mal trato por el hermoso regalo que abrirán el 24; pensamiento netamente masculino si se recuerdan los artículos anteriores. Lo que importa es el objetivo y no cómo se vive la Navidad.
Vi parejas enojadas tratando de ponerse de acuerdo en cuanto gastar y no en cuanto amor entregarse o entregar a la persona en cuestión frente a la cual ellos discuten. Lo mas alarmante quizás es que vi gente muy triste y muy sola que intenta subirse al tren del JOJOJO y al ver que no pueden, ya sea por estado de ánimo o por falta de recursos. Por que ha sido un año difícil y no tienen ganas de celebrar con tantas luces sino que de reflexionar en silencio, lugar que hoy día es difícil de encontrar, el tren se les aleja y les hace notar con una violencia inusitada lo "desadaptados” que son" lo desubicados o negativos que se muestran angustiando y preocupando a todos los que van "felices" dentro de este trencito.
¿No será que falta incorporarle elementos femeninos a la Navidad? ¿Que el regalo no importa sino que importa regalarnos nosotros mismos o algo de nosotros a los demás? ¿ qué es mejor caminar lento y decidir con amor a quién regalaremos esta navidad no para abrir un regalo sino para agradecerle lo entregado éste año? ¿No es necesario decir que no podemos regalar cómo un gesto de honestidad y entregar algo hecho por nosotros mismos?
En verdad, magia y realidad se encuentran en todos nuestros comportamientos, lo femenino sigue haciendo falta cómo sentido de hacer, de generar cosas dentro de nosotros mismos y no masculinamente fuera de nosotros.
Pongámosle magia a la Navidad, pero a una Navidad real, con la realidad de lo que soy y puedo entregar y no con la ilusión de regalar algo que yo no soy y que sólo nos traerá más cansancio y rabias que solo son responsabilidad de nosotros mismos.
FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO. CON TODO CARIÑO Pilar
Sordo M diciembre, 2003
|
|
|
|
mundo mujer ® Todos los derechos reservados. 2001