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La Culpa y
los secretos
Esta
es otra expresión de la culpa, es más individual, pero
no por eso menos importante. Está relacionada con aquellas
acciones que realizamos alguna vez en un distante pasado,
nunca nos hemos atrevido a compartir con nadie y preferimos
que nadie se entere al respecto.
Son precisamente estos eventos que conservamos en nuestra
memoria y nos esforzamos por mantener ocultos los que
le facilitan a nuestro ego emplearlos para conectarse
con la culpa, y en el caso particular de los secretos,
frecuentemente también con el miedo, y la vergüenza.
¿Tiene usted algún "Gran" secreto?, ¿Alguna vez lo ha
compartido con alguien?, ¿Por qué?. ¿Puede responder
a esta última pregunta?, ¿Puede al menos reconocer que
se lo impide?. Muy probablemente sea que usted le da
más importancia a la opinión que tienen los demás de
usted que a su propia opinión de si mismo.
Esto último está estrechamente relacionado a la necesidad
que siente usted de aprobación, tal vez siente que si
alguien conoce "su secreto" (por muy insignificante
que pueda parecer) jamás vuelvan a permitirle formar
parte de su grupo. Los secretos guardan relación con
nuestras creencias y paradigmas de lo que crecimos considerando
que es "bueno", "aceptable" y "deseable".
En ocasiones pequeños detalles ocurridos en la infancia
y largamente olvidados para todos pudieran tener aun
un efecto controlador sobre usted. Conocemos el caso
de una señora, en la actualidad abuela de 6 nietos,
que de niña rompió un florero por accidente, pero temiendo
que le castigaran se aprovechó de no haber sido vista
y decidió decir que había sido la mascota.
Esta señora vivió más de 50 años con esa culpa a cuestas,
sí, algo tan insignificante como eso le atormentaba,
estaba convencida de que si alguien se llegara a enterar
le considerarían "mala", y continuaba creyendo eso aun
a pesar de haber transcurrido tantos años, y por supuesto
se sentía así. ¿Qué hacer en casos como este?, afortunadamente
el superar la culpa en el caso de los secretos es más
sencillo que cuando involucra a otras personas. Simplemente
contarlo a alguien nos libera, en serio, es así de sencillo,
haga la prueba y se convencerá.
La abuelita mencionada en el ejemplo lo creyó posible,
por cosas de la vida pertenece a una familia de naturaleza
longeva y su madre aun vive, un día decidió revelar
su "secreto". ¿Resultado?, después de llorar al sentirse
liberada de su culpa ambas se abrazaron para reír a
carcajadas comentado lo increíble que les parecía a
ambas que algo sin importancia pudiera haberle afectado
toda su vida.
Esto tiene que ver con la manera en que funcionan los
secretos para nuestro ego. Existe una máxima filosófica
que reza: "Así como piensas eres", y lo que somos es
nuestro ser interno, nuestros pensamientos se encuentran
en nuestro interior, dentro de nuestra mente, así podemos
deducir que somos lo que guardamos dentro.
Y, ¿Si lo que guardamos dentro son secretos "oscuros"
que nos hacen sentir "indignos"?, como cree que podamos
ser entonces, seremos simplemente un reflejo de eso
que guardamos, por eso es importante elegir apropiadamente
lo que ingerimos como alimento interno a través de nuestros
sentidos.
El mecanismo de los secretos nos lleva a guardar aquello
que consideramos detestable y a mostrar y compartir
los tesoros. Supongamos que por el contrario echamos
fuera lo detestable y guardamos los tesoros, ¿Qué cree
que ocurriría entonces?, claro, es lógico, por supuesto
que nos sentiríamos maravillosamente con nosotros mismos.
¿Acaso no es eso lo que todo ser humano desea?, si hay
alguien que opine lo contrario que levante la mano,
era de esperarse, todos se miran buscando quien levanta
la mano pero nadie lo hace, y es que la felicidad es
el estado natural del ser humano, todos lo deseamos.
Deseaos ser Libres, vivir en Paz, Felicidad y Armonía.
El detalle está en actuar coherentemente con lo que
deseamos alcanzar. Si tiene algún secreto emplee su
discriminación para encontrar alguien que sepa escucharle,
sin emitir un juicio y que sepa comprenderle y brindarle
el apoyo necesario para permitirle liberarse. Ofrézcase
usted también a servirle a otra persona para el mismo
efecto.
Puede ser un perfecto extraño, no importa, lo importante
es liberarse de ese peso que ha llevado consigo en la
forma de ese secreto, una vez que lo cuente habrá perdido
su poder sobre usted, si, solo tenia poder porque nadie
más lo conocía, al revelarlo lo pierde, la culpa, el
miedo y la vergüenza se disipan también.
Pierda cuidado, la persona a quien se lo cuente no se
verá afectada por esto, simplemente lo desechará como
habría hecho usted desde el primer momento de haber
sabido cómo.
Alimentando nuestro ser
Superar la culpa es algo tan sencillo como mantenernos
conscientes de nuestro ser interno. Al hacerlo comprendemos
mejor el papel que nos toca desempeñar en el medio en
el cual nos desenvolvemos y tomamos conciencia de como
influimos en nuestro entorno.
Al volvernos conscientes de como funcionan los mecanismos
de la culpa y como hemos permitido que nos afecten mientras
les permitimos hacerlo, nos damos cuenta que está a
nuestro alcance superarlos, y comprendemos que hacerlo
es parte de nuestro proceso de crecimiento y fortalecimiento
como seres humanos.
Recordemos que no podemos cambiar a las demás personas,
pero si podemos cambiarnos a nosotros mismos, y al hacerlo
estamos influyendo en un cambio en el medio que nos
rodea. Consideremos también que no es nuestra responsabilidad
cambiar a nadie más que a nosotros mismos, pero es sensato
respetar sus elecciones.
Un factor que ayuda enormemente en este proceso de liberar
la culpa es soltar, sí, al sentirse responsable por
esas personas e importante por ayudarles crea un vinculo
que de alguna manera les mantiene atados energéticamente.
Libérelos y libérese a sí mismo, míreles con compasión,
entienda que intentan controlarle por medio de la culpa
porque tienen miedo.
Al hacerlo les da la oportunidad de tener sus propias
experiencias para crecer y usted también crece al dejar
de necesitarles para sentirse importante. Recuerde que
la culpa le ayuda a asirse a otras personas de la misma
manera que le permite a otras personas controlarle.
Es el mismo sentimiento empleado de manera diferente.
Manténgase alerta, escuche sus palabras, observe sus
acciones, sea consciente de sus pensamientos, preste
atención las sutiles formas en las cuales intenta controlar
a otros por medio de la culpa, o en las que cree que
otros lo hacen con usted, el espejo siempre funciona.
Todo eso le permitirá estar más consciente de como interactúa
usted con este sentimiento y le facilitará superarlo.
Liberándonos
La culpa, y las emociones que hemos visto se asocian
a ella, tienden a limitar nuestro potencial de expresarnos
a plenitud y vivir una vida plena de Paz, Felicidad
y Armonía.
Si nos concentramos en nosotros mismos y nos ubicamos
en tiempo y espacio (el artículo "Presente Continuus"
que le ofrecemos en nuestro sitio web le ofrece información
sobre esto), liberarnos de la culpa se convierte en
una consecuencia natural de actuar en armonía y esta
se manifiesta en nuestras vidas.
Simplemente por sentirnos importantes por ser lo que
somos para nosotros mismos y asumir primero nuestra
responsabilidad nos permite ponernos en contacto con
nuestros tesoros internos y naturalmente comenzamos
a compartirlos. ¡Que los disfrute!
abril 2003
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