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La Culpa disfrazada de Responsabilidad
Al
disfrazarse de un falso sentido de responsabilidad la culpa podría hacerle
sentir responsable aun cuando no lo es. Es aquí cuando le asaltan los
pensamientos de: debería haber hecho esto o aquello. Si alguna vez le
sucede esto pregúntele a su ser interno, es allí, en su interior donde
puede encontrar las repuestas que le permitan poner la situación en perspectiva.
Su ser interno sabe que si usted hubiera tenido la oportunidad de hacer
eso por lo que se lamenta lo habría hecho. Es importante mantener en perspectiva
que somos seres en crecimiento, ninguno de nosotros es un producto terminado,
siempre hay espacio para mejorar, en este sentido si decimos o hacemos
algo que en un posterior análisis encontramos que pudimos haber hecho
mejor de nada sirve sentirnos culpables por ello.
A medida que avanzamos en la vida siempre podremos hacer las cosas mejor,
si consideramos que es deseable podemos regresar sobre nuestros pasos
y disculparnos con la persona a quien consideramos que herimos, o corregir
nuestras acciones de la manera pertinente, pero manteniéndonos centrados
en el presente.
Recordemos que la vida, como cualquier otra escuela, nos brinda la oportunidad
de aprender por ensayo y error, equivocarse es parte del aprendizaje,
lo importante es aprender de nuestros errores para crecer y evitar repetirlos.
Cuando tenemos la oportunidad de corregirnos, sentirnos culpables no aporta
ningún beneficio. Es importante considerar que cada uno de nosotros en
algún momento elige su camino a seguir en la vida, idealmente esta decisión
debería estar basada en un profundo análisis interno y una comprensión
de nuestra inclinación, capacidad y destreza naturales desde la conciencia
de ser libres de elegir lo que creemos nos conviene, conservando el derecho
de rectificar si consideramos que erramos, y no por las presiones familiares,
sociales y o religiosas.
Nuestra primera responsabilidad es con nuestro bienestar, si nadie puede
dar lo que no tiene, al no sentirnos bien con nosotros mismos no estaremos
en capacidad de complacer a nadie, sin importar el nivel de culpa que
seamos capaces de desarrollar.
Lo anterior guarda estrecha relación con respecto a aquellas personas
que por alguna razón piensan que alguien está siempre disponible para
asistirles. Por supuesto que es deseable ayudar siempre que esté a nuestro
alcance, pero cuando alguien trata de controlarle por medio de la culpa,
haciéndole sentir responsable por las consecuencias de no ayudarle en
determinado momento, aunque esté fuera de su alcance, es importante reflexionar
donde quedamos situados como individuos. Es deseable conservar la perspectiva
de nuestra identidad e individualidad, de otra manera lo que somos podría
perderse en el proceso.
Otro punto importante a tomar en consideración con respecto a sentirnos
culpables por supuestas responsabilidades es que algunas veces podemos
considerar que es más fácil permitir que otros nos controlen que hacer
valer nuestros derechos.
Al encontrarse ante situaciones en las cuales el complacer las necesidades
de otros de alguna manera le hace negar o reprimir sus propias necesidades,
ponga en una balanza aquello con lo cual podría vivir, y con que no.
Podría decidir que es más fácil negar sus propias necesidades que vivir
con la culpa de no complacer a otros. En este caso tome en consideración
que la culpa que los demás arrojan sobre sus hombros, y usted acepta,
podría ser demasiado como para permitirle ser feliz.
Aquí entra en juego otro sentimiento estrechamente relacionado a la culpa
y es el resentimiento, usted puede elegir complacerles pero como consecuencia
desarrollar resentimiento, aunque se diga a si mismo que prefiere sentir
resentimiento en vez de culpa, la culpa no pierde oportunidad para controlar
la situación.
Cabe preguntarse entonces, ¿Por qué tenemos que elegir entre uno y otro
sentimiento que en nada nos favorece?, en realidad no tiene porque hacerlo,
es simplemente una decisión, una elección, y por eso también podría elegir
ser libre.
Si alguna vez elige negar sus propias necesidades para complacer a otros,
aun estando consciente que al hacerlo se perjudica, al menos trate de
mantenerse alerta a este detalle. Esto le permitirá estar consciente de
sus acciones y sus consecuencias, y podría ser el primer paso para superar
esta y otras situaciones en su vida. .
Abril 2003
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