| El Sendero (Capítulo
II - 4ª parte)
NOTA DEL EDITOR - Seminario impartido en
la ciudad de Méjico por el Dr. Jorge Carvajal Posada.
Porque no te puedes negar lo que eres, tú
también eres Eros, tu también eres, eres el
inconsciente de ese tigre, eres la sombra, eres todas esas
cosas en ebullición que hacen parte de la materia prima
de la vida, que son los ladrillos para construir más
tarde a Logos, para construir un sentido de vivir, para construir
una filosofía de la vida. Pero sin en esa fuerza oscura,
sin ese fundamento, no podrías llegar a ninguna parte.
De pronto te das cuenta que estabas huyendo
de tu propia luz, que ibas como, cuando uno tiene el Sol a
sus espaldas, está persiguiendo siempre su propia sombra,
y va detrás de la sombra, y confunde la sombra, o sea
el cuerpo, el placer y el poder, con la vida y con la realidad.
Pero por más que persigas la sombra nunca la puedes
alcanzar, porque la sombra va siempre a tu propia velocidad.
Puedes acelerar toda la vida para conseguir la felicidad desde
afuera, pero esa felicidad es la sombra, es la ilusión,
es el mundo de la apariencia, es el placer, es el poder y
es Eros sin sentido, porque tu vas detrás de ellos
confundiéndolas con el sentido. Y sacrificas todos
tus sentidos a ese falso sentido que vas persiguiendo.
Ese es el Sendero de la Ignorancia, y la ignorancia
es la única enfermedad. Todas las enfermedades son
hijas de la ignorancia. Si nosotros supiéramos lo que
somos andaríamos "enfermos", pero "sanos
", pero no andaríamos, como frecuentemente nos
pasa, sanos pero terriblemente enfermos. Se toman las radiografías
y la gente está perfectamente bien hecha, yo conozco
gente sana con cáncer, gente sana con sida, es decir
gente responsable y consciente de si, y conozco gente que
nunca ha estado en un hospital, que no tiene necesidad de
ir al médico, que tiene " la perfecta salud "
que es la gente más gravemente enferma que hay en este
planeta.
El problema en la salud o en la enfermedad
no es de presencias o ausencias, es de integridades, la salud
es básicamente integridad. Sanar es rescatar la integridad
que es totalidad, es sincronismo, es resonancia no es ausencia
de enfermedad. No hay ningún ser humano en este planeta
que no esté enfermo, la mayoría de nosotros
tenemos ya 2, 3 ó 4 enfermedades, cuando en Estados
Unidos se hacían estadísticas de enfermedades
crónicas, había más enfermos crónicos
que habitantes en los Estados Unidos. ¡Es cierto!, es
una estadística. Hay casi dos veces más enfermedades
crónicas que gente, porque a cada uno de nosotros nos
tocan a veces 2, 3, 4 ¡muchas!. Pero el problema no
es que nos enfermemos, es la fricción que la conciencia
produce en el cuerpo, el problema es que nosotros huyamos
de la enfermedad. El problema es que no aprendamos del Maestro,
el problema es que no aprendamos la lección viva del
dolor y la enfermedad.
Frecuentemente tú buscas el gurú
afuera y la vida te lo manda por dentro, un infarto, ese quedate
quieto, que el gurú no te va a visitar hasta que no
despiertes tu corazón. Y si no lo despiertas, entonces
lo despierta con el dolor. El dolor es una estrategia preciosa
para despertar a la vida. El dolor es una llave a un compartimento
interno de Luz y de Amor. El dolor es una invitación
a la humildad, a la vulnerabilidad a reconocer que necesito
del otro. El dolor es una pausa forzosa en la vida y cuando
no hacemos la pausa el dolor nos lleva a reflexionar, nos
lleva a buscar un sentido de la vida.
Entonces el dolor hace parte de ese fuego
transmutador que disipa la niebla y nos permite una visión
clara. La visión clara no es entrar en Samadhi, la
visión clara es vivirlo en la vida cotidiana a través
del dolor de la vida, en mis lágrimas y en tus lágrimas,
cuando no las huyo, cuando no las rechazo, cuando no soy reo
de la resistencia y de la ofensividad que genera el dolor
en mí; entonces el dolor se revela como una llave sagrada
para abrir la puerta de la luz que hay en mí. Y el
dolor te muestra otra dimensión de la vida y de la
conciencia.
Jorge Carvajal Posada
Octubre 2008
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