|
por Ximena
Gambra Acle
EL EMPRENDMIENTO Y LA PAREJA
Ustedes se estarán preguntando,
¿Qué significa este tema? Queridos amigos...
mucho! Cuando una mujer o un hombre decide emprender, la pareja
significa un apoyo o un desequilibrio importante en ese momento.
Conozco tantos casos en que la pareja puede
unirse más o separarse cuando uno o los dos decide
comenzar su propio proyecto. Lo que ocurra dependerá
del género (si es mujer u hombre), de la etapa de la
vida en que se encuentra la pareja, del nivel socioeconómico
en que viven, y de los niveles de intereses en común
que tengan; pero por sobre todas las cosas, la comunicación
y el amor que verdaderamente tengan uno por el otro.
Cuando vivimos en pareja poseemos expectativas de esa persona
y estas expectativas son buenas, alimentan la creatividad,
el ingenio, estimulan el emprendimiento. Pero por otra parte,
también pueden ser contraproducentes para la vida y
si no sabemos plantearlas al otro pueden ser causantes de
grandes dolores.
Esto me lleva a decir: para dar con una relación sana
que abogue por la realización de los miembros dentro
de la relación, para alcanzar una felicidad personal,
un estado de dicha que pocos creen que hoy se puede dar, con
buenos niveles de madurez y crecimiento personal, no se debe
buscar al “príncipe azul” o “la doncella
en peligro” que convierta una vida solitaria y fría
en una existencia llena de colores y felicidad plena.
Con todo respeto, muchas de nuestras expectativas que tenemos
de una relación, al menos en mi generación (40
años aproximadamente), provienen de películas
de Walt Disney. ¿Quiénes no soñábamos
con ese hombre perfecto que nos rescataría, caballero,
que a todos nos diga que sí y que además nos
ame tanto que ponga su vida en peligro por nosotras? Les digo,
con conocimiento de causa, que si se casan pensando en esto,
puedo entender la cantidad de divorcios que existen hoy.
Y si hablamos del emprendimiento con ese grado de inmadurez
en nuestras relaciones, puedo ver por qué muchas personas
desisten de esa dicha de ser TU propio jefe, que debo decirles,
es una sensación maravillosa.
Para muchos de esos príncipes azules que nos acompañan
es un conflicto que seamos tan independientes, un desafío
tener al lado una mujer capaz de salir adelante sin ellos
y de no sentirse necesitados, el cual es un rol que han ejercido
por siglos. Ahora nosotras les decimos, no estoy contigo porque
te necesito, estoy contigo porque te quiero.
Si tenemos un grado de empatía, ha sido un cambio brusco
para ellos, y puedo entender que nos vean como competencia
más que como pareja. Tenemos que saber comunicarnos
y decirles que no somos una competencia si no sus aliadas,
y debemos saber pedirles que tengan paciencia por el tiempo
que necesitaremos para comenzar ese proyecto que más
adelante nos ayudará a los dos. Finalmente, lograrán
ser una pareja más sólida.
Distinto es lo que observo en los hombres, cuando él
desea emprender, es para nosotras algo tan natural, que la
mayoría los apoyamos, conversamos con ellos, nos sentimos
orgullosas de que sean empresarios. Es posible que aún
en algunas generaciones nosotras estemos fomentando el machismo,
recuerden que nosotras somos las que criamos hijas e hijos,
y de nosotras dependerán que esos futuros hombres logren
aceptar y sentirse orgullosos de esta nueva mujer que ya no
posee paradigmas, que cree en sí misma y en su potencial,
que desea un compañero y no un papá, que prefiere
el amor por sobre el dinero, y que ve el dinero como algo
necesario, pero no un fin en sí mismo. Esta mujer que
puede crear un negocio, puede que le vaya mal, pero se volverá
a levantar.
Pienso que el hombre de hoy de entre los 30 y 55 años
está en deuda con esta nueva mujer. Cada vez veo hombres
más solos en el rango de estas edades, los siento desorientados,
con muchos problemas de autoestima, con máscaras ante
estas nuevas mujeres que, en mi opinión, saben levantarse
mejor ante algunos desafíos.
Para lograr una relación sana que propenda
hacia la realización y la felicidad de la pareja, lo
primero que hay que hacer es construirse cada quien a sí
mismo de forma madura, estructurada y equilibrada, antes de
pretender que otro haga por cada uno lo que es responsabilidad
de cada quien.
Los emprendedores de hoy se caracterizan, principalmente,
por ser gente madura, cuyo promedio de edad ronda los 37 años,
sin pareja formal y con un trabajo en relación de dependencia
que muchas veces ayuda a solventar y dar continuidad a su
proyecto. Solteros, separados o viudos, muestran mayor continuidad
dentro de la persecución de un proyecto, aumentando
su participación relativa, con lo que el matrimonio
parecería incidir negativamente en la posibilidad de
que las personas concreten su emprendimiento.
Mientras el matrimonio sería un obstáculo para
desarrollar una iniciativa emprendedora, el estar trabajando
no parece serlo. Es un tema complicado, pero tenemos en la
comunicación y la capacidad de amar y aceptar al otro
tal cual es, la capacidad de crecer juntos, sin críticas,
sin juzgar. Una pareja que no se proyecta junta difícilmente
puede crear las bases de ese hermoso y maravilloso templo
llamado hogar.
Hoy el emprender llegó
para quedarse como una manera importante de empleabilidad,
eso deben conversarlo, sin temer a caerte y ser humillado
por tu pareja. No permitas que tu pareja te
saque en cara tus errores, son parte de tu crecimiento, no
permitas que te bajen la autoestima, es tu bien más
preciado a la hora de tener que emprender, no seas para nadie
una opción, cuando ese alguien es tu elección.
Si llegas a esa conclusión deberás dar un paso
al lado, te aseguro que la vida estará de tu parte,
pues es un gesto de infinita nobleza dejar que el otro logre
sus proyectos, si sientes o te hace sentir que eres un obstáculo
en su vida. En mi caso, supe lo que valía y la capacidad
creativa que poseía, la fuerza y pasión de emprender
lo que me propusiera, el mismo día en que di ese paso
al lado, dejando que el padre de mi familia siguiera su propio
proyecto y camino.
También son actos de amor en que se toman decisiones
racionalmente dolorosas, pero necesarias para crecer. En especial
si tienes hijos que te darán toda la fortaleza para
levantarte una y mil veces. Conversen desde el alma, sin mentiras,
sin ocultarse nada.
Conozco parejas que nunca han conversado de cuánto
ingreso tienen entre los dos, donde la desconfianza supera
la entrega, donde el amor al dinero es mayor al amor entre
ellos, donde el ganar y el éxito mal entendido es el
fin y no el medio para lograr un hogar feliz con hijos sanos
para esta sociedad cada vez más individualista y egoísta.
Sé por conversaciones y amplias charlas con mi gran
amigo el Dr. Eugenio Olea, gran psiquiatra, que el ser avaro
es una enfermedad psiquiátrica, pues aunque esa persona
lograra desprenderse un poco de lo monetario, seguirá
siendo avaro en el entregar su tiempo a la familia y sus afectos.
Entre estas personas están los famosos “trabajólicos”,
que se escudan en este hecho , la imposibilidad de disfrutar
la vida y ver la simpleza de las cosas , así como la
incapacidad que poseen de entregarse al amor y al afecto.
No caigan en esto. Hoy el emprendimiento
es una tarea de dos, pues se verán beneficiadas todas
las personas a su alrededor y, en especial, el amor en la
pareja y la confianza cada vez más escasa hoy en día.
*Ximena Gambra Acle es Ingeniero Comercial
con un MBA, docente universitaria, terapeuta de regresiones
y emprendedora ganadora de varios premios por su emprendimiento
en productos con cuero de salmón.
Ximena Gambra Acle
mail: gambra.acle@gmail.com
Septiembre 2011
|